BLOG

Bienvenido a nuestro blog de psicología. En él encontrarás muchas curiosidades y recursos sobre el tema. ¡Echa un vistazo!

Buscar
Autismo en mujeres

Autismo en mujeres adultas: Señales que pasan desapercibidas

  1. INTRODUCCIÓN

  2. SEÑALES DE AUTISMO EN MUJERES ADULTAS QUE PASAN DESAPERCIBIDAS

  3. EL SESGO DE GÉNERO EN EL DIAGNÓSTICO DEL AUTISMO

  4. SEÑALES COMUNES DE AUTISMO EN MUJERES ADULTAS

  5. NO ESTÁS SOLA. Y NO ESTÁS ROTA
  1. COMPRENDERTE CAMBIA LA FORMA DE ESTAR EN EL MUNDO

1.    INTRODUCCIÓN

¿Y si siempre fuiste autista y nadie lo supo? Un número creciente de mujeres adultas se está haciendo esta misma pregunta. Y no es casualidad. Durante años, muchas de ellas han pasado por procesos terapéuticos sin encontrar respuestas completas. Han sido diagnosticadas de ansiedad, depresión, trastorno límite de la personalidad o simplemente etiquetadas como “muy sensibles”, “exigentes”, “maniáticas” o incluso “obsesivas”. En realidad, lo que había debajo era un perfil autista enmascarado que nunca fue reconocido.

2.    MUJERES AUTISTAS QUE PASAN DESAPERCIBIDAS

Durante años, muchas mujeres han vivido sintiéndose “raras”, diferentes o fuera de lugar, sin una explicación clara. Quizás tú también te has preguntado alguna vez si hay algo en tu forma de sentir o de relacionarte que no encaja con lo que los demás consideran “normal”. Puede que hayas sido etiquetada como tímida, intensa, perfeccionista, demasiado sensible o “demasiado todo”. Pero ¿y si lo que ocurre es que siempre fuiste autista y nadie lo supo? Este es un tema cada vez más explorado, especialmente en lo que respecta al autismo en mujeres adultas.

3.    EL SESGO DE GÉNERO EN EL DIAGNÓSTICO DEL AUTISMO

Durante décadas, el autismo se ha estudiado y diagnosticado en base a patrones típicamente masculinos. Esto ha hecho que muchas mujeres queden fuera del radar diagnóstico, especialmente aquellas que han aprendido a adaptarse, camuflar o imitar lo que se espera de ellas. Hoy sabemos que muchas niñas, adolescentes y mujeres autistas pasan inadvertidas porque presentan un perfil distinto: más internalizado, más sensible, más camuflado. Este autismo femenino es a menudo malinterpretado.

4.    SEÑALES COMUNES DE AUTISMO EN MUJERES ADULTAS

Si te estás planteando la posibilidad de un diagnóstico de autismo en mujeres adultas, o de que las características del autismo en mujeres resuenen contigo, estas son algunas señales frecuentes en mujeres que reciben un diagnóstico tardío o que descubren su neurodivergencia en la adultez:

1. Sensación de no encajar (aunque sepas “fingir” bien)

Desde la infancia, puedes haber sentido que eres diferente, aunque no siempre supieras por qué. Es posible que hayas aprendido a actuar como se espera, pero con una sensación interna de desconexión o agotamiento. Muchas mujeres autistas desarrollan un camuflaje social muy elaborado, que les permite “funcionar”, pero a un alto coste emocional.

2. Hipersensibilidad sensorial

¿Los ruidos fuertes, las luces fluorescentes, ciertas texturas o perfumes te resultan insoportables? ¿Te abruman los espacios con mucha gente o las conversaciones superpuestas o banales? La hipersensibilidad sensorial es muy común en el autismo y, en mujeres, suele vivirse en silencio, porque se normaliza o se interpreta como “manías”.

3. Rutinas, control y dificultad con los cambios

Tal vez te aferras a ciertas rutinas que te dan seguridad, o necesitas planificarlo todo con antelación. Los cambios inesperados pueden generarte una ansiedad desproporcionada. Esto no siempre se nota desde fuera, porque muchas mujeres intentan adaptarse o evitar mostrarse rígidas.

4. Comunicación intensa, literal o atípica

Quizás te han dicho que hablas “demasiado” de lo que te interesa, o que no sabes mantener conversaciones ligeras. O al revés: puede que te cueste iniciar conversaciones, detectar dobles sentidos, ironías o indirectas, que seas muy literal y termines callando y dejando de preguntar para no generar conflictos o malentendidos. Todo eso también puede formar parte del perfil autista.

5. Altos niveles de ansiedad, agotamiento o colapsos internos

Muchas mujeres autistas llegan a consulta con diagnósticos de ansiedad, depresión o burnout crónico. Lo que no se suele ver es que ese malestar no surge de “la nada”, sino del esfuerzo constante por adaptarse a un mundo que no ha sido pensado para su forma de percibir, sentir y funcionar.

6. Hiperempatía emocional

Aunque se asocia el autismo a falta de empatía, muchas mujeres autistas sienten lo contrario: absorben el malestar de los demás, se desbordan con facilidad o se implican demasiado. Esta hiperempatía no siempre es reconocida y puede llevar a confusión en la evaluación clínica.

7. Dificultades sociales sutiles

Tal vez has tenido pocas amistades estables, o te ha costado mantenerlas. Quizá tiendes a moverte entre grupos sin sentirte parte real de ninguno, o te esfuerzas por encajar, pero luego necesitas mucho tiempo sola para recuperarte. Esto no tiene que ver con no querer a las personas, sino con cómo se vive la interacción.

5.    NO ESTÁS SOLA. Y NO ESTÁS ROTA.

Muchas mujeres llegan al diagnóstico después de años de sentir que algo en ellas estaba “mal”. Pero descubrir que eres autista no significa que estés rota. Al contrario: para muchas mujeres autistas, este conocimiento puede dar una nueva comprensión de sí mismas, y abrir la puerta a formas de vida más amables, auténticas y sostenibles. No es una etiqueta que te limite, sino una brújula que te orienta.

6.    COMPRENDERTE CAMBIA LA FORMA DE ESTAR EN EL MUNDO

Si has llegado hasta aquí, no es casual. Esa curiosidad que te trajo a este texto ya es una señal importante. No todo el mundo se detiene a cuestionar, a buscar sentido, a explorar lo que siempre ha sentido pero nunca supo nombrar. Y eso merece ser tomado en serio, con cuidado y con conocimiento.

Quizá estés sintiendo alivio, confusión, miedo o todo al mismo tiempo. Entenderte como mujer neurodivergente no es simplemente recibir una etiqueta: es empezar a mirar tu historia desde otro lugar, con menos culpa y más claridad.

No necesitas cumplir todos los criterios ni tener certezas inmediatas. Lo importante es que estás empezando a escucharte con más honestidad. Y ese gesto, aunque parezca pequeño, puede abrir el camino hacia una forma distinta de habitarte.

En este espacio, acompaño a mujeres que están justo ahí: en ese punto en el que algo empieza a hacer clic. Si quieres explorar tu identidad neurodivergente con alguien que entienda estos matices, aquí puedes hacerlo sin juicio, y sintiéndote realmente escuchada.